altEn griego el nombre de Urano significa “firmamento estrellado”. Representa el Todo y lo Primero y por lo tanto no se puede imaginar, precede a la Creación física y no tiene forma. Todos los potenciales de la Creación existen dentro de Urano, son las formas ideales de Platón, el plan que se basa la Manifestación. Para los griegos la expresión de Urano se manifestaba en  los Números y la Geometría.  La Ciencia y las matemáticas griegas tenían la suposición de que el Cosmos estaba interconectado, cada aspecto de la vida formaba parte de un enorme sistema vivo (el Universo). Por lo tanto el desarrollo de la Geometría griega se basaba en la idea de que la estructura interior del Cosmos era el Número. Todo lo que existe en la manifestación empieza con una idea abstracta y la forma más pura de esa Idea es el Número. Primero está el Uno que puede expresarse como un punto o un círculo sin principio ni fin. El Uno da vida al Dos (la línea recta), el Dos al Tres y entonces se puede formar una figura plana (el triángulo y el cuadrado). El Número es la cualidad esencial del Universo, ya que da lugar a las figuras planas que más adelante se convierten en sólidas, de las cuales la primera es la Pirámide seguida por el Cubo. Estas formas sólidas, los Sólidos Platónicos (Timeo, pàg. 201) subyacen a la estructura de lo que percibimos como realidad manifiesta. 
El sistema cosmológico, sea la Astrología, la Cábala, la Geometría Sagrada, las Altas Matemáticas, la estructura de la Música, son aquello que nos enseña el patrón esencial y el funcionamiento del Universo y es la quintaesencia que Urano nos revela.