En cada Arcano figura una representación de símbolos (una figura geométrica y un color determinado) que sintetizan energías sutiles que forman un aspecto concreto del Universo y una cualidad de expresión individual de la Consciencia y la Mente humana. Cada Arcano envía un mensaje simbólico al Inconsciente permitiendo “cambiar” la información que existe en el mismo, es decir, ayuda a modificar las pautas inconscientes que tenemos y a curar los síntomas que producen nuestros trastornos y alteraciones psicológicas.
Según mis investigaciones los Tattwas se pueden utilizar en los siguientes síntomas y trastornos:
  • Depresión y Manía alt
Se caracterizan por la alteración del ánimo en el paciente como síntoma principal. En la depresión hay tristeza, experiencia subjetiva de fatiga y pérdida de energía, la persona se siente culpable, desesperada e inútil. 
La manía lleva consigo un ánimo exaltado, expansivo, cambiante, una exaltación del humor sin relación con la situación vital que provoca una clara desadaptación  
  • Ansiedad  
Es un estado subjetivo de incomodidad, malestar, tensión, displacer y de alarma, que hace que la persona se sienta molesta. La ansiedad aparece cuando la persona se siente amenazada por un peligro, ya sea interno o externo y normalmente la causa permanece oculta para la persona. La tensión es interna, difusa y envolvente, no controlada ni vinculada a estímulos claros por lo que no se puede resolver por la acción. La ansiedad es un sentimiento vital que implica un cierto malestar generalizado provocado por una situación o circunstancia que el individuo no controla, desconoce y delante de  la cual no sabe como actuar o pensar. La ansiedad y la angustia provocan  la alteración del ánimo permanentemente y esto puede degenerar en tensiones paralizadoras que se manifiesten frecuentemente a través de dolencias físicas.
  • Angustia  y crisis de angustia
Una crisis de angustia o una angustia continuada en el tiempo produce un malestar intenso que se acompaña de numerosos síntomas somáticos y/o psicológicos. Sensación de peligro inminente y de una urgente necesidad de escapar.  Los síntomas más frecuentes son: aturdimiento, nerviosismo, taquicardia, palpitaciones, sudación, temblores, sensación de ahogo, opresión, malestar torácico, náuseas,  molestias abdominales, inestabilidad o mareo, miedo a perder el control, a morir y escalofríos o sofocaciones. 
  • Miedo y ansiedad
La intensidad del  miedo guarda relación con la dimensión de la amenaza. El miedo acaba aislando a las personas, lleva a inhibir la comunicación y a ocultar los pensamientos y las emociones y conduce a la apatía y al retraimiento social. 
  • Pánico y ataque de pánico
Se produce cuando la angustia se hace insoportable. En ese momento se combinan sentimientos de opresión, miedo o temor y síntomas físicos, que se traducen en arritmia cardíaca, dificultades respiratorias, dolores abdominales, mareos, temblores, sudoraciones, escalofríos, etc.