Los Arcanos Mayores del Tarot representan un mapa simbólico de la Psique. Representan 22 Arquetipos o fuerzas profundas del Inconsciente Colectivo y por tanto permiten acceder a las diferentes partes de la Psique. Una forma de trabajar el Tarot es dividirlo en Tres Septenarios:

  • Las cartas que van del 1 al 7 formarían el Primer Septenario.
  • Las cartas que van del 8 al 14 formarían el Segundo Septenario.
  • Las cartas que van del 15 al 21 formarían el Tercer Septenario.

El Loco o carta nº 0 quedaría como el comodín de la baraja y se puede poner en cualquier lugar de la misma.
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Primer Septenario 

Yo lo llamo el Septenario de la Formación de la Identidad. Las dos primeras cartas, el Mago y la Suma Sacerdotisa representarían la Dualidad Primordial, es decir, la Luz y la Oscuridad, el Día y la Noche, el Consciente y el Inconsciente,  y se encuentran muy lejos de la conciencia. La Emperatriz y el Emperador son los Arquetipos de la Madre y del Padre. El Hierofante y los Enamorados representarían la infancia y  la adolescencia y  por último el Carro representaría el yo que ha pasado con éxito las pruebas de la adolescencia y está maduro para enfrentarse a la vida. 

Segundo Septenario 
Yo lo llamo el Septenario de la Confrontación Psicológica y del Renacimiento de la Personalidad. La primera carta es la Fuerza y  representa el yo que se da cuenta que para evolucionar es necesaria una confrontación con el Inconsciente y con los instintos reprimidos (el León). Se tiene que abrir la Caja de Pandora despacio para ir integrando estas fuerzas del Inconsciente. El Ermitaño tiene que contener estas energías que han emergido en la carta de la Fuerza y reflexionar, entonces el Mar (el Inconsciente) que hay detrás de la Suma Sacerdotisa se comienza a mover y muestra un Universo lleno de símbolos (la Rueda de la Fortuna) que simboliza una ampliación de conciencia. La Justicia representa diferentes tomas de conciencia que llevan a darte cuenta que también eres responsable de los acontecimientos de tu vida. El Colgado comporta el descenso a las profundidades del Inconsciente para provocar una muerte psíquica (La Muerte)  y así posibilitar un renacimiento de la Personalidad (La Templanza).
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Tercer Septenario 
Yo lo llamo el Septenario de la Confrontación con las fuerzas profundas del Inconsciente Colectivo y la Autorealitzación. La primera carta es el Diablo que representa  la Sombra, es decir, los aspectos negativos de nuestra personalidad que no aceptamos y reprimimos. También representaría los aspectos obsesivos y compulsivos de la personalidad, así como el instinto animal. La confrontación con el Diablo supone dejar que los instintos emerjan para que se puedan romper las barreras que no permiten acceder directamente al Inconsciente (la Torre). Una vez rotas,  el Inconsciente se muestra como Luz (la Estrella) y como Oscuridad (la Luna). El trabajo con la carta de la Estrella ha de provocar una regresión de la libido a las profundidades del Inconsciente (al Reino de las Madres) y posibilitar el nacimiento de una nueva Personalidad. La Luna representa las fuerzas devoradoras del Inconsciente que han de provocar una desestructuración del Si- Mismo (el Arquetipo de la Totalidad) (la noche oscura del Alma) para  posibilitar la Iluminación (el Sol) y la Resurrección o Renacimiento (el Juicio). La carta del Mundo representa la conexión con el Self como Guía de la vida y la integración de los Opuestos. Como última carta el Loco representa la idea del Dios trascendente y por tanto no tiene lugar o está en todas partes. De la misma forma que al principio, tanto la carta del Mundo como la del Loco no tienen visualizaciones psicológicas. El trabajo continuado de estas cartas posibilita conectar con las fuerzas profundas del Arquetipo y experimentar tanto la Inmanencia (el Mundo) como la Trascendencia (el Loco) del Espíritu. 
 
En el curso de Visualización Creativa con los Arcanos Mayores del Tarot se trabajan los 22 Arcanos, en un Viaje heroico al  Centro de la Psique. Como dijo Carl Gustav Jung (1955): "El Dios Viviente reside dentro de nuestros dolores y de nuestras patologías. Hemos de viajar por la Vía Negativa para descubrir la Luz de la Oscuridad". El Oro como decían los Alquimistas, que está escondido en nuestro interior.