Contexto histórico: La Edad Media, la influencia en la Cábala y en la Alquimia
Marco teórico:
  1. Unión de los Opuestos (Microcosmos y Macrocosmos)
  2. El Pentagrama y el Hexagrama
  3. Magia Celta y Mitología Artúrica
  4. Magia Cabalística: Arcángeles y Ángeles
altPico de la Mirándola habla de la Magia definiéndola como la Unión del Cielo y la Tierra: 
"Hacer magia no es otra cosa que casar los mundos". (Conclusión 13) 
Esta importante Conclusión alude a la frase del principio de la Tabla Esmeralda, atribuida a Hermes Trismegisto, cuando dice: "Lo que es superior es como lo que es inferior para hacer el milagro de una sola cosa". Todo está en este Misterio de la Unión de los Contrarios.
Las substancias medias, donde se encuentra el medio entre dos extremos es lo que se llama naturaleza, que va desde el Tártaro (la oscuridad inferior) hasta el Fuego Supraceleste. Esta naturaleza intermedia es el fundamento de la Magia. Toda operación que una el Cielo y la Tierra, la forma con la idea y el deseo con la realidad ha de trabajar sobre esta naturaleza. En el Espacio intermedio hay dos zonas: la periférica y oscura llena de seres monstruosos llamada Región Fantástica y otra central iluminada con una vela llamada Luz de la Naturaleza (Lumen  Naturae). La Magia como la Alquimia busca la Lumen Naturae, una luz que no está en el Cielo sino en la Naturaleza misma.
En las pinturas de la época, recordemos que estamos en pleno auge del Renacimiento, se representa a la Virgen con un manto azul sobre un vestido rojo. En la unión del azul (el Cielo) y el rojo (la Tierra) se encuentra el Misterio del Matrimonio Sagrado, es decir, la Coniunctio 
En la Oración sobre la dignidad del Hombre, Pico de la Mirándola desarrolla esta Conclusión de la manera siguiente:
"Ésta (la magia natural), buceando a través de la fuerzas esparcidas por don gratuito de Dios, las inserta a modo de semillas en el mundo, como sacándolas de los escondrijos a la luz, más que realizar milagros sirve diligentemente a la naturaleza que los hace… saca afuera los milagros escondidos en los escondrijos del mundo, en el seno de la naturaleza, en las despensas y arcanos de Dios, como si ella fuera el Artífice; y es a manera como el labrador junta los olmos con las vides, así el mago casa el Cielo con la Tierra, es decir, lo inferior con las dotes y virtudes de lo superior". (pág. 133).
Pico de la Mirándola demuestra en esta reflexión su profundo conocimiento de los Misterios Antiguos. Cuando dice que la Magia «saca afuera los milagros escondidos en el mundo» resume el principio de la recepción de la bendición del cielo sobre la tierra, es decir de la Cábala. Pues según el Sefer ha-Zohar, es:
"Mediante el despertar de lo de abajo, se produce el despertar de lo de arriba. Ya que nada se despierta desde arriba si antes no está excitado desde abajo. Y las bendiciones de arriba no se encuentran sino allí donde hay algo (substancia), y no en lugares vacíos donde no hay nada". (Comentario del Génesis).
Pico de la Mirándola continúa: La forma de toda virtud mágica viene del alma del hombre aún no caído (Conclusión 12).  Ahora podemos comprender mejor su sentido profundo, ya que es gracias a la parte divina enterrada en el hombre que podemos llamar y atraer la gracia del cielo, siguiendo la formula del Sefer ha-Zohar. Esta «alma del hombre aún no caído» manifestada es la luz extraída del caos. E. C. Agrippa, en su Filosofía Oculta explica en el capítulo de “Las virtudes naturales que se hallan en toda la substancia de un individuo":
"En el cuerpo humano hay un hueso muy pequeño, que los hebreos denominan Lutz, de tamaño de un guisante, que no puede romperse ni lo consume el fuego; y que si se conserva todo entero, como se dice, de él renacerá nuestro cuerpo animal en la resurrección de los muertos, como una planta de una semilla. Y estas virtudes no se conocen sino a través de la experiencia". (pág. 37).
A continuación Pico de la Mirándola escribe: "Las maravillas del arte mágico no existen sino por unión y actuación de aquellas cosas que seminalmente y separadamente existen en la naturaleza". (Conclusión 10)  
Desde el punto de vista psicológico la clave de la Magia está en extraer la Luz del Caos (el Inconsciente) y unir aquello que está diseminado en la Naturaleza, es decir crear un Centro a partir de nuestra personalidad dividida y escindida uniéndolo con nuestra parte divina o espiritual (el Self o Sí Mismo). Desde el punto de vista religioso seria la unión del Alma con el Espíritu. 

Mitología Artúrica
altLa tradición céltica no desapareció cuando se llevó a cabo la evangelización de la Galia y la Bretaña insular. Se encuentran huellas de su actividad no sólo en el momento del renacimiento céltico-cristiano en el siglo XI, llamado Neodruidismo, sino en el siglo XIV e incluso en el XV. Los oráculos de Merlín, por ejemplo, fueron oídos durante toda la Edad Media y escuchados sin que la Iglesia se opusiera y, esta sólo los prohibió después del Concilio de Trento (1545). Los países célticos son los únicos donde el Cristianismo fue acogido de manera espontánea y casi sin derramamiento de sangre
A lo largo de varios siglos, ambas tradiciones subsistieron paralelamente, al tiempo que el Cristianismo poco a poco se hacía cargo de la comunidad general de los pueblos bretones y el druidismo propiamente dicho se retiraba hacia un tipo de actividad cada vez más oculto y, principalmente, de forma eremítica.
El hecho de que esta herencia participara de la "infancia" del Grial queda demostrado no sólo por la presencia de elementos célticos puros dentro de la estructura de la leyenda, sino también por la existencia anterior, entre los bretones, de una tradición original de la Copa salutífera conteniendo "el agua de resurrección". A lo largo de decenas de siglos, dicha Copa había figurado en el Zodíaco de piedra del templo estelar de Glastonbury y se encuentra en los poemas bárdicos.

La Leyenda de Arturo
En aquellos tiempos, el rey Uter Pendragon  (Pen-Drag significa Cabeza de Dragón) de Bretaña que había oído contar maravillas sobre Merlín, sintió un gran deseo de verle y empezó a buscarle por toda la tierra. Un día, en el bosque encontró a un miserable pastor contrahecho que le dijo: "conozco al que buscas pero sólo se deja hallar cuando lo consiente". Uter Pendragon dijo: "Soy el rey", el pastor dijo: "Y yo, soy Merlín". Así fue como el rey supo que Merlín tenía el poder de tomar la apariencia que quería.
Al morir Uter Pendragon, Merlín no permitió que se eligiera otro rey que el designado por Dios; así, el joven Arturo , hijo de Uter Pendragon, fue el único, preferido a todos los pretendientes, y consiguió sacar la Espada Excalibur del yunque de hierro donde estaba hundida hasta la empuñadura. Después fue consagrado como rey y, siempre con la ayuda de Merlín, triunfó sobre todos sus enemigos. Luego, Merlín le llevó ante el rey Leodogan con cuya hija Ginebra, heredera del reino de su padre, se casó.
El renombre de Arturo se extendió rápidamente y los jóvenes hijos de reyes acudian a él para ser investidos como caballeros. Así se reunieron los futuros caballeros de la Mesa Redonda

Significado simbólico
altArtus o Arturo procede de la palabra bretona Arzhur, y ésta del céltico Artôris: "cazador de osos" (Art "oso"). Por otro lado, en antiguo céltico existe la palabra Arta, "piedra" (en irlandés: Art) que se puede relacionar con Arturo.
Se dice que ha sido arrebatado al cielo y reside en la constelación que lleva su nombre: el Carro de Arturo: la Osa Mayor, el Norte, la Estrella Polar, el centro de orientación.
La Mesa Redonda de Arturo, instituida según las directrices de Merlín y donde se sentaban sus doce caballeros, recuerda los doce soles de la corona zodiacal, - "La Mesa Redonda que gira como el mundo", precisa el autor del cuento- y cuya corona imperial es el signo aquí abajo.
La corona sobre la cabeza representa la Realización de la unción imperial, es decir, del Oro celeste vuelto palpable.
 La espada de Arturo se llama Excalibur, lo que parece significar, según el autor del cuento: corta hierro y acero. Excalibur es el instrumento de su conquista del Imperio del mundo, que Dios le ha dado directamente. Por este motivo, no puede ser confiada a nadie y, justo antes de desaparecer, Arturo la tira a un lago donde una misteriosa mano la recibe. La espada, cuya función es precisamente cortar y separar, representa un don  de la Divinidad, que "separa el grano de la cizaña", la vida de la muerte, es decir, permite “ver” y tomar Conciencia.  
Arturo es un símbolo del Self o Sí Mismo, del Arquetipo de la Totalidad. Como culminación de la individualidad (el yo) tiene atributos de doble carácter de ser singular y único en el tiempo, pero en su dimensión arquetípica está fuera del Tiempo y del Espacio y por lo tanto es Eterno (es una Imago Dei). 

Magia Cabalística (Arcángeles y Ángeles)
altCornelio Agrippa declara en su Filosofía Oculta
"La Magia es una facultad que posee un gran poder lleno de misterios elevados y que encierra un muy profundo conocimiento de las cosas más secretas, su naturaleza, poder, cualidad y substancia, sus efectos, diferencias y relaciones. Produce maravillosos efectos gracias a la unión y aplicación que hace de las diferentes virtudes de los seres superiores sobre los inferiores. En ella se encuentra la verdadera ciencia, la filosofía más elevada y misteriosa; en una palabra, la perfección y realización de todas las ciencias naturales". (pág.3). 
Así pues, las operaciones mágicas son posibles y producen maravillosos efectos por la unión y aplicación de las virtudes de los seres superiores (Arcángeles y Ángeles) sobre los inferiores.  Según Reuchlin los Ángeles inspiran al Mago:
"Para sernos útiles los ángeles han encontrado a menudo figura, caracteres, formas y palabras. Han propuesto a los mortales, estas palabras desconocidas, sorprendentes, que nadan significan en el uso ordinario de la lengua, pero que nos inducen, provocando la sorpresa de nuestra razón, a buscar asiduamente los ininteligibles, después a venerarlos y amarlos". (pág. 234). 
Reuchlin presenta así el misterio de los 72 nombres que forman el Shem Ha-Meforash , el Nombre Inefable. Según la Cábala existen 72 nombres de Dios, por los cuales todo es creado y realizado, que equivalen a los 72 Ángeles que suben y bajan por la escalera de Jacob. Los Arcángeles gobiernan a los Ángeles y representan la Imagen de la Deidad en su aspecto mental o Briático, ya que en su aspecto profundo, en la Cábala, Dios no tiene imagen.